lunes, 26 de octubre de 2015

EL TÍTULO, AUTOR E INSTITUCIÓN

EL TÍTULO

Comencemos hablando de aquello que puede determinar leer o no una investigación: el título. Al igual que en una película o en un libro, es en lo primero que nos fijamos, por lo que ha de ser atractivo. Tanto si no lo es, como si no refleja exactamente la temática del estudio puede determinar que lo descartemos antes de tiempo. Además, en ocasiones es la única información que aparece en la base de datos, sin poder acceder ni siquiera al resumen.

Deber ser explicativo, breve, claro y no superar las 10-15 palabras: por lo que frases como "Un estudio sobre..." o "reflexiones acerca de..." son ejemplos de títulos  que consumen un gran número de palabras y no nos aportan ninguna información relevante, o sobreexplican aspectos poco importantes. Por otro lado, términos muy genéricos como por ejemplo "Obesidad y diabetes" no nos informa sobre en qué aspectos en concretos se centra el estudio. ¿Se referirá a los factores de riesgo? ¿A la educación sanitaria? ¿Al tratamiento farmacológico?

Además, no debe contener abreviaturas. De hecho, debe existir en el artículo/proyecto una leyenda explicativa de todas las abreviaturas utilizadas en el estudio, por lo que no es correcto referirnos a la Diabetes Mellitus como "DM" en el título.

En resumen, el título debe hacer referencia al menos a: qué se investigó, a quién y dónde... todo ello a veces puede variar en función de las características del estudio.

Haciendo referencia al Trabajo de Fin de Máster desarrollado por la Psicóloga Lourdes de Paz, compañera y amiga, un ejemplo de un título puede ser:

"Factores de riesgo y protección del consumo de drogas en adolescentes"


EL AUTOR

El nombre del autor, o autores, va situado después del título. Debe constar el nombre y apellidos completo de cada uno de ellos, así como la institución a la que pertenecen.

Junto con el aumento del número de revistas científicas, hoy en día cada vez se estila más hacer referencia a varios autores (todos queremos aparecer en primer plano si hemos aportado nuestro granito de arena). 

El hecho de ser autor implica haber participado activamente de alguna manera en el estudio, en el diseño del trabajo, análisis e interpretación de los datos, escritura del artículo, revisión y la aprobación final.

Según la normativa Vancouver, la cual desarrollaremos en el apartado de Bibliografía, cuando existen varios autores se recomienda citar los 6 primeros e incluir al resto bajo la denominación"et al.". En ocasiones se anexa una tabla con el nombre del resto de los colaboradores del estudio que quizá no deben considerarse autores. En este caso suele referirse a este colectivo como "group".

El orden en el que aparecen indica su grado de aportación, con lo que en primer lugar debe encontrarse el Investigador Principal o "IP" que es quien ha realizado la mayor parte del trabajo, y en ocasiones es la persona de contacto en caso de que un lector tuviera dudas sobre algún aspecto del estudio.


LA INSTITUCIÓN


Se localiza después de los autores, y debe incluir el nombre de la institución, centro y dirección concreta. A veces, cada autor pertenece a una institución distinta: en este caso se referenciará el nombre de cada autor con su institución correspondiente

sábado, 24 de octubre de 2015

EL PROYECTO DE INVESTIGACIÓN: ¿QUÉ ES Y EN QUÉ SE DIFERENCIA DE UN ARTÍCULO CIENTÍFICO?

Un proyecto de investigación es un procedimiento científico que usa el método científico para recabar información y formular hipótesis sobre un fenómeno, usando las distintas formas de investigación.  Cuenta con una serie de apartados que difieren del Artículo Científico. Además la redacción de cada uno de ellos, los tiempos verbales, etc, son distintos. 

En la siguiente tabla se explica de forma gráfica cuales son los apartados que debe contener un proyecto y un artículo. (clic para ampliar)


Por tanto, a grandes rasgos, una de las principales diferencias entre ellos es que un proyecto no tendrá los apartados de resultados, conclusiones y discusión, ya que carece de ejecución.

Otros aspectos a tener en cuenta son los tiempos verbales usados en cada uno de ellos, y en cada apartado. En el caso de un proyecto de investigación, los tiempos utilizados son los siguientes:

  • Introducción: en presente, y el marco teórico: en pasado
  • Material y Métodos: en futuro
En un artículo, los tiempos verbales utilizados deben ser los siguientes:

  • Introducción: en presente, y el marco teórico: en pasado
  • Material y Métodos: en pasado
  • Resultados: en pasado
  • Conclusiones y discusión: en presente
Existen otros apartados que pueden ser importantes en el proyecto, como la elaboración de un cronograma, especificación de las posibles limitaciones del estudio (tanto en el proyecto como en el artículo), y los resultados esperados o implicaciones del proyecto en caso de que se confirme o no nuestra hipótesis. Desde un punto de vista ético, es conveniente especificar los conflictos de interés, en caso de que los hubiera, en el artículo científico.

En las siguientes entradas profundizaremos en el contenido de cada apartado.

domingo, 23 de marzo de 2014

PAE. Vayamos por partes: DIAGNÓSTICO

La formulación del diagnóstico consta de tres componentes. Se suele reconocer con el nombre "PES" (Problema, Etiología y Signos y Síntomas) (1)

  • Descripción del problema. Corresponde a la etiqueta diagnóstica y es la descripción del problema tanto real como potencial. A pesar de que han pasado mas de cuarenta años desde la primera conferencia de NANDA, se han descrito algunos problemas a la hora de la elección de la etiqueta diagnóstica según algunos estudios publicados sobre opiniones de enfermeros en DdE. Algunos las consideran poco precisas y ambiguas(2). Con las nuevas ediciones de NANDA y las modificaciones de algunas etiquetas, se pretende mejorar en la precisión de la nomenclatura. Esto puede evidenciarse en la inclusión de los 16 nuevos diagnósticos en la última edición y algunos cambios en diagnósticos ya existentes. Un ejemplo de ello es el cambio del diagnóstico "Sedentarismo" a "Estilo de vida sedentario".(3)
  • Etiología del problema. Identifica la causa o causas del problema de salud. Puede hacer referencia a conductas del paciente, factores ambientales o a ambos. Es importante determinar el origen del problema ya que las intervenciones enfermeras varían en función del mismo. Algunos problemas detectados según estos estudios, son que en ocasiones son poco específicos o no enmarcan en origen real del problema. Pero, ¿Se puede enunciar un diagnóstico enfermero si no encontramos una etiología clara? En este sentido se puede enunciar un diagnóstico con una "etiología desconocida" hasta que se puedan recoger mas datos. (1)
  • Grupo de signos y síntomas que lo definen. Proporcionan la información necesaria para llegar a la etiqueta diagnóstica. Estas características pueden suelen ser similares en enfermería y en medicina, de ahí que muchos enfermeros manifiesten que los diagnósticos enfermeros presentan un gran componente médico.(2)
A veces la identificación de muchos problemas crea una situación en la que se hace difícil abordarlos todos al mismo tiempo. Como ya hemos dicho, la aplicación del Modelo AREA para la priorización e interrelación de problemas es una herramienta útil a al hora de identificar el diagnóstico principal. Este modelo plantea tener en cuenta algunos aspectos: (4)

  1. Red de razonamiento. Es una red gráfica de las relaciones que existen entre los diagnósticos y el elemento central. La dirección de la relación se establece con una flecha de modo que determinamos cual es el diagnóstico consecuente (Deterioro de la movilidad física --> Riesgo de caídas)
  2. Problema principal. Teniendo en cuenta la red de razonamiento creada, identificaremos el problema principal. El resto de los problemas, al tratarse de un proceso cíclico de evaluación, podremos determinar si los problemas secundarios se han ido resolviendo a medida que se aplican intervenciones para solucionar el primario.
  3. Necesidades del paciente. Es posible que tengan que plantearse métodos de actuación diferentes según las necesidades del paciente. En ocasiones nos encontramos con problemas que deben ser subsandados por el equimo multidisciplicar y no solo desde la enfermería. De igual manera que se crea una red de razonamiento para los DdE, también puede ser útil la aplicación del Modelo AREA para detectar posibles complicaciones con la finalidad de monitorizarlas, evaluarlas y controlarlas. De esta manera, también hay que preguntarse que complicación es la mas grave, siendo esta la prioritaria. 

Bibliografía.

1. Kozier B, Erb G. Técnicas en enfermería clínica. 4ª ed. Madrid: McGraw-Hill Interamericana. 1999. (16-25)
2. Raña CD, Pita R, Conceiro A, Fernandez I, García CM. Opinión de las enfermeras de atención primaria en el área sanitaria de A Coruña sobre la utilización de los diagnósticos de enfermería. Enfermería Clínica. 2004;14(2):77-82
3. Brito Brito, PR, (2012) NANDA, NIC y NOC en Urgencias (post). El Diagnóstico Enfermero. Disponible en: http://eldiagnosticoenfermero.blogspot.com.es/2012/10/nanda-nic-y-noc-en-urgencias.html.
4. Bellido JC. Sobre el modelo AREA y el Proceso Enfermero. Inquietudes: Revistas de Enfermería. 2006;35(21-27)


"Como si quisiéramos alcanzar los extremos del océano con una pequeña red. Así de impreciso será siempre el diagnóstico de las necesidades humanas".
Ruymán Brito Brito

sábado, 8 de febrero de 2014

PAE. Vayamos por partes: LA VALORACIÓN

La primera etapa del Proceso de Enfermería es la valoración. Esta comprende la recogida de datos y la validación de los mismos a través de los cuales el enfermero emite un juicio diagnóstico. Se trata de un proceso que se encuentra dentro de cada una de las fases del Proceso Enfermero, es decir, en cada una de las fases se produce una valoración. Como es lógico, en las últimas fases del proceso, el enfermero debe determinar si la intervención ha sido correcta, y para ello necesitamos recoger datos nuevamente para ver cual ha sido la respuesta clínica del paciente a nuestras intervenciones, es decir, haremos una nueva valoración. Esto demuestra que no son fases aisladas, sino que incluso siendo un proceso cíclico, unas fases se encuentran dentro de las otras.

El punto central de la valoración ha de ser establecer una base de datos sobre las "respuestas" del paciente ante su proceso de salud o enfermedad. Estas respuestas comprenden actividades de la vida diaria, salud, temas biofísicos, emocionales, socioeconómicos, culturales y religiosos que serán obtenidos a través de  una entrevista.

Como método de recogida de datos, y muy relacionado con la profesión enfermera podemos destacar la observación. Otro método es la entrevista dirigida, mediante la realización de preguntas cerradas donde se solicitan un número de datos específicos. La entrevista no dirigida es aquella en la que el propio paciente controla el objetivo, el tema y la cronología, y donde el enfermero es un estimulador de la conversación haciendo preguntas abiertas y respuestas empáticas.

Es importante tener ciertos aspectos en cuenta a la hora de realizar una entrevista, para conseguir el objetivo de la misma: obtener la mayor información posible.

  1. Preparación para la entrevista: conocer el formulario que se usará, y la información que necesitamos recibir
  2. Crear un ambiente adecuado que fomente la comunicación del paciente, creando una atmósfera menos formal, iluminada y sin distracciones. Recordemos que una mesa puede ser una barrera en la comunicación. Colocarse al lado del paciente puede ser una manera de situarnos a un mismo nivel. (1)

Una buena forma de recoger datos de forma estructurada es a través de los 11 Patrones Funcionales de M. Gordon. La autora establece que: 

  • Los patrones de salud surgen de la evolución entre el paciente y su entorno
  • Cada patrón es una expresión de integración psicosocial
  • Ningún patrón puede comprenderse sin el conocimiento de los restantes
  • Cada uno está influido por factores biológicos, culturales, sociales y espirituales
  • Los patrones disfuncionales aparecen con la enfermedad, o pueden conducir a ella. Para considerar disfuncional un patrón se compara los datos recogidos con: los datos de referencia del individuo, las normas establecidas para su grupo de edad y las normas culturales y sociales. (2)

Otra forma de valoración es la Valoración por los 13 Dominios de la Taxonomía NANDA atendiendo al conjunto de signos y síntomas detectados, cuya estructura tiene grandes similitudes con los Patrones Funcionales. Dado que se ha detectado que el ámbito menos valorado es el psicosocial, se recomienda integrar a los aspectos que ya se valoran según los Patrones Funcionales, con las características definitorias de los diagnósticos enfermeros del ámbito psicosocial, que podrían ser seleccionados por enfermeros habituados al uso del PAE y de la metodología enfermera. (3)

Por último, la exploración física nos permite obtener datos objetivos para complementar la fase de valoración del proceso enfermero.

"Si usted no puede conseguir el hábito de la observación de una forma u otra, es mejor que deje de ser enfermera, porque no está usted llamada a ello, pese a lo amable que sea y lo ansiosa que puede estar por conseguirlo"
F. Nightingale

Bibliografía: 
1.Kozier B, Erb G. Técnicas en enfermería clínica. 4ª ed. Madrid: McGraw-Hill Interamericana. 1999. (16-25)
2. Gordon, M. Manual de diagnósticos enfermeros. décima edición. Madrid 2003: 26.32
3. Brito PR. El Proceso Enfermero en Atención Primaria I. ENE, Revista de Enfermería; 2007 Disponible en:  http://ene-enfermeria.org/ojs/index.php/ENE/article/view/50/44

viernes, 31 de enero de 2014

Proceso Enfermero y Modelo AREA ¿Están relacionados?

El Proceso Enfermero, o Proceso de Atención de Enfermería (PAE), es un método para la planificación y realización de cuidados enfermeros. El objetivo principal es determinar cual es el estado de salud de la persona, problemas reales o potenciales y proporcionar actividades específicas para resolverlos. 

Hasta los años 70 del siglo pasado, la actividad de la enfermería se basaba en la resolución de los problemas y las respuestas de los pacientes hacia la enfermedad. Poco a poco, a partir de este momento se inicia un interés creciente por la clasificación del lenguaje utilizado, y la necesidad de hacer visibles los resultados conseguidos con cada paciente a través del planteamiento de objetivos, intervenciones y actividades. La clasificación NANDA-NOC-NIC ha permitido desde entonces que el Proceso Enfermero se base en herramientas estandarizadas que se puedan llevar a la práctica clínica. 

El Proceso de Atención de Enfermería es un proceso cíclico, donde los cuidados pueden finalizar si se han alcanzado los objetivos propuestos, o iniciarse una nueva valoración. Consta de 5 fases. Valoración, Diagnóstico, Planificación, Ejecución y Evaluación, las cuales se describirán de forma más específica en próximas entradas del blog. Vayamos por partes... No se tratan de fases aisladas unas de otras, a pesar de ser un proceso cíclico, se encuentran superpuestas unas con otras, por ejemplo: dentro de la fase de ejecución puede realizase también una evaluación. El enfermero debe actualizar de forma continua cada una de las fases ya que el estado de salud es variante.

Parece que aglomerar todas los cuidados, teniendo en cuenta el nivel de prioridad de cada uno de ellos, puede ser algo complicado, y más debido a que el estado del paciente no es estático, sino que varía, y con ello nuestra actuación. Realizar una valoración completa, sistematizada, establecer posibles diagnósticos o seleccionar los problemas principales son algunas de las dificultades que se nos plantean.

Herramientas como el Modelo AREA (Análisis del Resultado del Estado Actual). nos permite estructurar los problemas, centrándolos en los resultados que esperamos obtener, de forma visual. Con este método, podemos organizar los problemas planteados, de forma que desarrollemos nuestra capacidad de pensamiento crítico, y resolver así las las cuestiones y dificultades que se manifiestan a la hora de poner en práctica el Proceso Enfermero. Según el Profesor Pesut, se trata de "la tercera generación en el Proceso Enfermero". Permite realizar una valoración de un paciente de forma completa, sistematizada y que además este centrada en su estado actual, ya que la aparición de numerosas hipótesis diagnósticas puede desencadenar en:

  1. No identificar el problema principal del paciente
  2. No identificar las relaciones existentes entre los problemas detectados
¿Y en qué consiste cada fase del proceso enfermero y cómo se relaciona con el Modelo AREA? En próximas entradas iremos analizando una a una. Pero de momento y y dejando a un lado las definiciones de libro,  a modo de reflexión podemos decir que: 

"El Proceso Enfermero es la vía que nos permite alejarnos de esa invisibilidad que en cierta medida la enfermería ha tenido ante la sociedad. Es aquello que nos hace visible como profesión"

Bibliografía:
  • Bellido JC. Sobre el modelo AREA y el Proceso Enfermero. Inquietudes: Revistas de Enfermería. 2006;35(21-27)
  • Espinosa I Fresnedo C. Entrevista a Daniel Pesut. El modelo AREA, El modelo AREA es la evolución del PAE que se centra en los resultados. AENTDE. Disponible en: http://www.aentde.com/modules.php?name=News&file=article&sid=18

sábado, 18 de enero de 2014

El Pensamiento Crítico: ¿Nos centramos en el problema o en el resultado?

El pensamiento crítico es un pensamiento disciplinado, autodirigido, que "certifica lo que conocemos, y aclara lo que desconocemos". Según A. Le-Fevre

  • Se trata de un pensamiento organizado, racional y crítico para conseguir mejoras y desarrollar nuevas ideas
  • Es curioso sobre las razones que están detrás de una idea
  • Es sensible a la influencia de emociones, pero centrado en lo que es moral y éticamente correcto
  • Es comunicativo y colaborador con otros profesionales cuando se tratan temas complejos
Por tanto, no se trata de un proceso desorganizado, incapaz de aportar nuevas ideas alternativas, guiado por las emociones ni aislado. La razón y la racionalidad hacen referencia a que el pensamiento crítico se basa en las razones, y no en los prejuicios, preferencias o intereses de cada persona.

Es un proceso reflexivo, y en parte es una actitud de investigación ya que se examinan las demandas y declaraciones antes de aceptarlas como ciertas o falsas. Cuando hablamos que una cosa es mejor que otra, debemos preguntarnos en primer lugar ¿Qué significa para esa persona "ser mejor que"?, en segundo lugar, ¿Qué información tiene de que eso sea así?. Se trata de un escepticismo constructivo. 



Es importante entender la diferencia entre el pensamiento centrado en el problema y en el resultado. Por un lado, el pensamiento centrado en el problema es una parte del pensamiento centrado en el resultado. En enfermería es importante la prevención, control y resolución de los problemas para lograr los resultados. Pero por otra parte, se debe tener en cuenta que un problema puede ser resuelto de varias formas. Algunas soluciones pueden ser rápidas, otras temporales o permanentes. El pensamiento centrado en los resultados se basa en la idea de conseguir el mejor resultado para cada problema. Por último, la gran cantidad de problemas puede hacer necesario que nos centremos en los resultados en vez de en el problema en sí.

Si nos basamos en que el pensamiento crítico está centrado en los resultados, debemos determinar qué beneficios y resultados finales se esperan lograr. Es importante diferenciar entre el término propósito y resultado. Un propósito u objetivo es una intención, es decir, aquello que pretendemos hacer. Por otro lado, el resultado indica una consecuencia específica, que son claramente observables y resultados finales deseados. 

Orientarnos hacia los resultados hace que estemos centrados en las personas, que deben demostrar que han conseguido objetivo final, es decir, centrado en los pacientes y familia. Por ello, el pensamiento crítico implica la formulación de dos preguntas:
  1. ¿Cuáles son los resultados que se necesita?
  2. ¿Cuáles son los temas que se deben abordar para obtener esos resultados?
El pensamiento centrado en los resultados no solo significa ser preciso en los problemas, sino precisar los problemas de forma que se obtenga los mejores resultados desde el punto de vista del coste, tiempo y satisfacción del paciente. 


Bibliografía:
Alfaro-Le Fevre R. Pensamiento critico y juicio clínico en enfermería, 4ª ed. Barcelona: Elsevier;2009




viernes, 3 de enero de 2014

Salud y Enfermedad según los significados del paciente

Las relaciones interpersonales que dentro del proceso comunicativo que se crea en los cuidados, hace evidente la importancia de evitar el proceso de despersonalización que a veces, por diversos motivos, se sufren en las relaciones humanas.

Aplicar cuidados de forma general sin tener en cuenta el contexto sociocultural de las personas puede desembocar en la ineficacia de los cuidados. Estas relaciones son imprescindibles para garantizar el éxito de las intervenciones ya que en el por un lado nos encontramos a una persona que necesita ayuda, y por el otro el profesional dispuesto a solucionar los problemas.

De forma bidireccional, debemos correlacionar los dos aspectos que llevan intrínsecos los cuidados: por un lado la aplicación de las técnicas, y por otro las relaciones interpersonales entre el profesional y el paciente. Es importante hacer protagonista al paciente en su proceso de enfermedad, de forma que se implique en sus propios cuidados.

Comprender que es "salud" y "enfermedad" para cada persona, nos ayuda a conceptualizar, enmarcar, y direccionar el acto clínico. Permitir que narre sus experiencias, sus preocupaciones, cuál cree que es el motivo de su enfermedad, cómo le afecta su estado de salud, a qué teme, o qué tratamiento cree que necesita, hace que se implique en su proceso de salud-enfermedad y a nosotros como profesionales conocer en qué contexto nos encontramos, ya que lo importante es determinar "qué significa" para él su enfermedad. y no solo conocer la enfermedad de la que se trata. La Transculturalidad y la Enfermería Transcultural permite proporcionar cuidados adaptados al contexto cultural de cada persona, respetando sus valores y creencias.

La salud es una condición propia de cada persona. Es un error entender la salud como algo que se proporciona a las personas únicamente desde fuera. Los pacientes ya tienen interiorizado qué es lo que esperan encontrar y cuáles son sus expectativas al acudir a un centro sanitario.

Con esto, llegamos a la conclusión que el proceso de enfermedad tiene dos vertientes: la del paciente y la del profesional, que en muchas ocasiones no coinciden ya que nos basamos en distintos supuestos y sistemas de valores también diferentes: manifestar estas diferencias, e intentar saltar los obstáculos que éstas nos presentan, garantizará una correcta comunicación. 

El proceso de adaptación a los cambios que un estado de enfermedad provoca en cada persona tendrá éxito si al paciente se le permite hablar sobre la experiencia de su enfermedad y cuanta con alguien que le escuche de forma empática y terapéutica.